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Mostrando las entradas etiquetadas como carreras

“PA´BERNOS MATAO”

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Pongo una frase típica de un amigo para encabezar esta entrada, pues u n aspecto ineludible del automovilismo de competición es el enorme peligro de sufrir un accidente. Yo lo comprendo perfectamente, pues para una de las pocas veces que cojo el coche, voy y lo rozo contra una columna del garaje. Para mí que se movió arteramente, pero la gente no me lo cree y eso que saqué el carnet a la primera, lo cual, dicho sea de paso, es mi máximo logro en el mundo del motor. Bueno, igual debo contar también que he completado el Mario Kart con todo victorias. Potencialidad hay, como se ve, aunque no se me quita tan fácil el recelo con el que miro a la columnita de marras. Y no me debería sonrojar pues hasta los mejores conductores han tenido graves percances, alguno de ellos fatales. Por ejemplo Giussepe Campari, brillante ganador de la Mille Miglia, en el circuito de Monza pisó aceite y se estrelló. Con él otros tres pilotos. Murieron Campari y otro conductor, salvándose los otros dos. Pero la c...

EL CIRCUITO AVUS (BERLÍN), EL MÁS RÁPIDO DEL MUNDO.

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En este mes de septiembre se cumple justo un siglo desde la inauguración del circuito de carreras más rápido del mundo. El circuito AVUS, situado a las afueras de Berlín junto a la feria, en sus casi 20 kilómetros de longitud no tenía más que dos curvas y dos largas rectas paralelas. ¡No, el diseñador no se rompió el coco! Los que sí que lo hicieron fueron no pocos intrépidos pilotos, que al tomar la curva norte, peraltada en 1937 a 43º, salieron volando con su bólido en matemática e indeseada trayectoria parabólica por encima de dicho peralte. En la misma reforma del 37 recortaron la longitud del circuito a poco más de ocho km, por lo que no sorprendió que todavía tardaran menos en dar una vuelta. En la versión original del circuito, aprovechando sus largas rectas, en 1928 se batió el record del mundo por parte de Fritz von Opel (sí, el nieto) con un coche, el RACK 2, propulsado por 24 cohetes de fuel, que no tenía ni transmisión. ¡Para qué! El bueno de Fritz, a cuya madre seguro qu...

CIRCUITO DE DAYTONA BEACH. FLORIDA. AÑOS 50.

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Todos hemos visto en algún noticiario las carreras de Sanlúcar de Barrameda, donde los caballos corren por la arena de la playa a toda pastilla (bonita expresión). En Estados Unidos hacen las cosas más a lo grande y, por tanto, con muchos más caballos, en este caso los de los motores de los coches. El lugar más famoso para estas pruebas playeras fue Daytona. Allí se intentaron batir varias marcas mundiales de velocidad y, además, pusieron un circuito no permanente aprovechando, para un largo, la playa y, para el otro, la carretera nacional paralela a esta. En total, unos siete kilómetros de longitud. La NASCAR, competición de coches de serie, tuvo en aquel arenal uno de sus templos, pero, dado el éxito que cobró, tuvo que sustituirse por un enorme circuito permanente a finales de los años 50. De esa década es la foto que pongo.